martes, 25 de marzo de 2014

Bahia

Una noche aciaga decidimos andar,
enturbiando el camino hacia dios sabe que lugar,
pasos briosos, acompañando el viento nuestro caminar.

Llegamos donde todo vale, donde los trinos son un refrán,
mano en botella y hielo por vaso para comenzar a calentar,
poco a poco, trago a trago, cuando el tiempo comienza a pasar,
la primera de estas hadas que en un trozo de plástico se va.

Sigue el aire rumbo al este, camino occidental,
cuando cientos de jolgorios comenzamos a escuchar,
frases carentes de sentido en un rincón de algún lugar,
tres nuevos pitidos y el camino vuelve a comenzar.

Encallamos en la bahía de algún puerto de bar,
tranquilamente llega el sello de nuestra inmunidad,
bebida transparente y entre el vaso de llegar,
flor vaquera escrita de negro, caminando al compás.

Horas de malabares y de magia sideral,
poco a poco las luces se comienzan a levantar,
camino recto hacia el sueño, como siempre y un día más,
esperando que en esta historia aún no esté escrito el final.

domingo, 23 de marzo de 2014

Fibras de un duro caminar.

Era un pequeño erizo en un mundo carente de pinchos,
era la espina de esa rosa roja,
era un cuchillo puesto del revés,
era el canto de esa afilada hoja.

Vivía donde nadie nunca va,
vivía donde las cataratas lloran,
vivía donde los caminos se comienzan a cruzar,
vivía donde la muerte juega golosa.

Sentía al horizonte cerca de mi palpitar,
sentía a la noche compadeciendo a mi persona,
sentía la carga de mi soledad,
sentía la falta de poetas de poca monta.


Millas de falta de libertad,
kilómetros de vueltas de onda,
hasta que surgió una luz que al mirar,
resulto volverse caoba.

Llegaste lúcida y liviana,
quizá con prendas de moda,
hasta que bajo la sombra de un árbol floral,
la vida resulto ser poca.

Tiempo al tiempo y de replegar,
los momentos vividos en la zona,
la felicidad que me vio llegar,
nunca te dejará marchar sola.

sábado, 22 de marzo de 2014

Frío calor descriptivo

Cuando todo el mundo calla y se juntan en caricias las pequeñas miradas,
surge un destello de esperanza.
Esas pasadas frases olvidadas, esas incongruencias destinadas a la nada.

Todo se junta en el pequeño suspiro inapelable del corazón,
un último atisbo de calor,
en el segundo frío vacío generado por la apariencia del amador.

Miríada de tu sentimiento y mi pasión,
generados entre la gente que se acaricia,
hueco de la falta de elogios sin ninguna predisposición,
que esconden los bandidos que nos miman.

Ese momento que te hace ser el suelo o el sol,
reconociendo los deméritos de alguna brisa,
la falta de oxígeno en tus ojos bermellón,
una punzada en el tiempo, que se detiene con prisa.

Globalización del miedo de alejarse de la opción,
de la locura en permanente transigencia, sumisa,
esperando que al juntar los labios con pasión,
se liberen las esperanzas de marginar la soledad que brilla.

Tú y yo, fuentes independientes de la misma enajenación,
umbrales separados de la misma puerta de alguna sonrisa,
besos mordisqueados entre expresiones de emoción.

Tu y yo, los que sueñan con la realidad del amor.

martes, 29 de mayo de 2012

Anti Caelestis Ángelus.


La sombra del azadón le brincaba por los pies, mientras las gotas de sudor le recorrían la frente y bajaban rodeándole los ojos. Apelaba a su retoño que podase con avidez las ramas sobresalientes del granado. Era un día de Agosto, el calor atenazaba la huerta y parecía como si el mismísimo Sol estuviese mirándolos. Cuidaban ese campo desde que María Andrajosa, su madre, la madre del padre, falleció por causas desconocidas Algunos en el pueblo decían que si la Dama Blanca se la había llevado a los senos del infierno; otros auguraban una posible muerte por depresión, e incluso había quien, por ser los científicos y los estudiosos de la villa, decían que se trataba de cáncer o algo llamado SIDA que ellos personalmente no sabían lo que era. En cambio el día de su muerte el nieto se encontraba allí con ella y aún sigue diciendo que un angelito vestido de negro entró por la puerta y se la llevó.
Quince de Agosto del 2012. Central de operaciones especiales de la CIA. Un hombre vestido de negro entra por la puerta del Laboratorio 69, él de los experimentos mutantes. Lleva una camisa blanca y luce una oscura melena con retazos de cera para abrillantar. Se quita unos pliegues que lleva en la espalda y caen unos cartones con forma de alas en los que hay plumas negras pegadas. Bajo el brazo derecho se puede distinguir una forma yerta de una mujer. Entra con paso ligero y la deja dentro de una jaula con más especímenes femeninos. Dice con voz grave:
-El experimento ha sido un éxito, podemos proceder a la siguiente fase de la operación. Estudiaremos el comportamiento de la cría en el ambiente de su madre.
    Le responde entonces el médico de la bata blanca que trabaja con líquidos de colores vivaces.
-¿Seguro que poner un espécimen de Ángel en esos páramos es buena idea?.
-No es un Ángel cualquiera, es nuestro Ángel. Sabrá defenderse, y sino... Lo destruiremos como hicimos con el resto.
Así comienza mi historia, la historia de un Ángel viviente, pero no uno celestial.

jueves, 10 de mayo de 2012

"Autoseguridad"

La elección de lo más simple ante una duda es, en última instancia, lo más complicado para quien se está jugando algo de importancia.
Recuerdo un día en clases, cuando cursaba segundo de la Educación secundaria Obligatoria, apalabrándonos en un examen oral en el momento en el cual el profesor de ciencias de la naturaleza realizó a una alumna sobresaliente una pregunta en la que se medía el nueve y el diez. La cuestión era que si podía, sin equivocarse, decir su nombre completo.
La joven se comenzó a poner nerviosa. no sé si fue porque no lo creía o debido a su personalidad pero durante un rato no pudo articular palabra. El profesor observando lo mal que lo pasaba decidió cancelar la pregunta. Al final terminó concediéndole el diez pero fijaos como una pregunta tan sencilla como es el nombre puede generar una duda grandísima, una confusión enorme, cercana al equívoco de la propia cuestión.
No debemos caer en esos casos de insolubilidad mental, de empachamiento intelectual sino que debemos aclarar nuestras ideas desde la base, formar nuestra casa desde sus cimientos. Poco a poco vamos ponderando al alza sobre los ladrillos de nuestras dudas y, mediante la experiencia, este lento proceso será bastante aligerado pudiendo responder, casi inmediatamente, a las preguntas formuladas.
Ésto nos asegura una mayor capacidad racional, así como un aumento del conocimiento de nosotros mismos.

Y no hay nada más importante que saber quiénes somos y qué queremos.



                                                                                           Ángel Guerrero Barroso

viernes, 4 de mayo de 2012

¿De qué va esto?


¿De sentimientos me preguntas? No te lo voy a negar, soy un sentimental pero como todo hijo de vecino, si le das un cañón aprenderá a disparar, y se lo creerá un poco más cada vez. Ser yo no es ser especial, no es ser guapo, ni siquiera ser atractivo. Ser yo es ser un loco en una dimensión agradable. Ser yo es tener amigos, o que ellos te tengan a ti... según el caso.
Mi enajenación va mas allá de los límites de mi propio entendimiento-que no es poco- y tan pronto lloro por "esa chica" como que estoy en clases soltando paridas y haciendo llorar de risa incluso a profesores.
Tampoco creo que mi locura me ayude a conquistar, no tengo ni quiero nada para conquistar, porque pienso que un rey que no tenga el cariño de los que están a su cuidado no es un rey, y yo ya me he cansado de cuidar de nadie por un tiempo.
Creeré en filosofos locos como yo, confirmaré y demostraré la verdad oculta en su embriaguez- El eterno retorno-.
Tendré principios sobre los que me podré volver a formar:
-Amaré la vida por encima de cualquier cosa, la sabré apreciar
-Me entristeceré por aquello que a mis amigos les entristezca
-No pecaré de sensible ni de racional, volveré a ser quien fui y dejare de preocuparme por nada más que yo, él, ella y ellos y ellas.
Porque para muchos no soy nadie, otros ni me conocen, hay quien me quiere.... Pero para mí, soy un Dios entre los dioses.

jueves, 3 de mayo de 2012

"Ahora y por siempre jamás"

Correosas se ven las avenidas,
sucias las aceras, que
mañaneras madrugan.
Se limpian bajo la lluvia,
se suben en ellas mismas
para después bajar,
silenciosas, sin presencia,
una, otra y otra vez más.
Navegan ya entre sus horizontes,
tus barquitos de papel.
Blandos, flácidos, desgastados,
soñando con ser de cáscara de nuez.
Uno de ellos llega
hasta aquí, a mi amparo
donde yo lo cuido,
en el lugar donde lo hago dormir.
Mientras espero a la noche,
que me traiga su lluvia gris,
y me golpeé reprochándome,
que no continúe mi vivir.
Allí donde se cayo el último
pétalo teñido de rojo,
el cual sabía las verdades
porque siempre nos miraba de reojo.
Aprendió lo bueno de la vida,
aprendió lo que es soñar,
pero al llegar todo tan repentino,
no entendimos su final.
Quizá sea verdad que se acaba,
quizá un pensamiento será,
colmo de mis ancestros
quienes se van a enojar.
Ninguno machacó su orgullo
con señas de debilidad,
pero yo sé que la quiero,
ahora y por siempre jamás.
                                                                                                Ángel Guerrero Barroso